Se trata de un sepulcro
gótico de principios del siglo XVI (hacia el año 1500) que originalmente estuvo policromado. Se localiza de forma específica en la nave de la Epístola (el lateral derecho mirando hacia el
altar) de la
Iglesia de
Santa María del
Camino. Si te fijas en el frontal de
piedra, resalta un llamativo
escudo heráldico con diez piezas circulares (llamadas roeles en heráldica), el cual corresponde al
blasón familiar del linaje del apellido Paz. Estás contemplando una de las grandes joyas funerarias de
Carrión de los Condes: el impresionante sepulcro
románico-gótico de la Iglesia de Santa María del Camino (o de las Victorias). La
estatua yacente: En la tapa superior de piedra caliza se encuentra labrada la figura recostada del difunto con vestiduras de época, las manos unidas en posición de oración sobre el pecho y un cojín decorado bajo su cabeza. A sus pies, como es habitual en la iconografía
medieval, asoma la figura de un animal tallado que simboliza la fidelidad o la victoria sobre la muerte.