la vieja segadora de hierba, CANTORAL

(18 de Julio de 2014)
Su corazón latía a toda velocidad.
Permaneció mucho tiempo inmóvil bajo
su terraza; hasta que cayó la oscuridad
de la tarde. Ya no sentía la lluvia, ni
la noche. Se preguntaba que edad podía tener.
Era demasiado joven, lo sabía, pero le había
cautivado. Había incendiado su alma.
JOEL DICKER
Esta iniciativa de agricultura sostenible no solo ha servido para alimentar a

muchas personas, sino que ha proporcionado a cientos de mujeres zimbabuenses
una forma de ganarse la vida, salir de la pobreza y escapar de los abusos que
como eela ha sufrido.