Empezando a marcharse
La soledad
Sentirse solo es una experiencia que se puede
dar en cualquier etapa de la vida, aunque con
los años es más probable que aparezcan en nuestra
vida factores que aumentan el riesgo de sufrirla.
Creer que un problema no tiene solución puede ser
la causa de que no lo solucionemos, porque bloquea
cualquier intento de búsqueda y nos hace rendirnos
y mantenernos idefinidamente en él.
Con la soledad sucede lo mismo. Puede ser inevitable,
pero podemos hacer algo para mejorar nuestra reacción
ante esta circunstancia.
Cuando hayamos asumido que parte de la solución está
en nosotros, será util hacer todo lo posible por establecer
nuevas relaciones y mejorar las que ya tenemos.
Quien sonríe, será más probable que reciba sonrisas,
quien grita, será contestado con gritos; quien escha, suele
encontrar con más facilidad un hombro en el que llorar;
quien llama a otros por su cumpleaños, suele recibir más
felicitaciones en el suyo...
Aun sabiendo que las relaciones no son una cuestión matemática,
para aliviar la soledad puede resultar muy util esta premisa;
dar a los demás lo que quiero recibir.
Si estás solo no te aflijas, a veces la soledad es tu mejor compañía. ... (ver texto completo)
No llores porque terminó; sonríe
porque sucedió.
"No olvides quien te confió un secreto,
no lleva comunmente más que la mascara
y el disfraz de hombre honrado.
EPICTETO.
El mejor cazador puede
ser cazado.
Es pues en la mas avanzada vejez donde se despliegan
los grandes medios de la ciencia para que la muerte
no venga a buscarnos, eso deja tiempo, mucho tiempo,
para la vida antes de la tercera edad.
CLAUDE OLIEVENSTEIN
Aquí es donde el otorrino atendía a sus pacientes,
algunos baldosines todavía muestran los agüjeros
donde estuvo sujeto con tuercas el sillón para la
tortura, abre la boca, niño, ensenamé la garganta.
Juan Marsé
Saqué el mazo de hojas y me enfrenté
con esas memorias por segunda vez.
En esa nueva vuelta atrapó mi atención
un pasaje sobre el que hacer de artillero
de Arcadi, en el que no había reparado
durante la primera lectura: está él en la
zona del Ebro dirigiendo su batería hacia
unas coordenadas que le va dictando la
voz, que sale por el auricular de un teléfono
de un soldado lejano que está subido
en un observatorio desde donde puede verse
con facilidad el campo de batalla.
JORDI SOLER. ... (ver texto completo)
Susanita.- ¿Te conté que mi esposo sera ejecutivo
de un importante empresa?
Mafalda.- Sí, Susanita me contaste.
Susanita.- Y que viviremos felices en un hermoso
chelecito...
Mafalda.-... de las afueras, sí ¡también me lo contaste
varias veces!
Susanita.- ¡no me digas que sabés lo de las tiernas
miradas que empezaré a notar me echa mi cuñado, porque
por pudor no se lo conté nunca a nadie!.
Uno cria las gallinas y vos os coméis el pollo.
Los grandes señores congregados en el salón de ceremonias,
cuchicheaban cerca de las ventanas en grupos que se disolvían
y fundían entre sí cada vez que era abierta la puerta de la
estancia para dar paso a un nuevo potentado.
Como la medicina es el arte de la salud,
asi la prudencia es el arte del saber vivir.
Sed prudentes como serpientes y sencillos
como palomas.
Así pues aún no se hallaba en condiciones de
liberarse de la hospitalidad de su sobrina.
Hospitalidad penosísima con media docena de
niños que parecían salidos de la boca del infierno
y un jefe de familia, marido de la sobrina y
padre de aquellos niños, ocioso y borrachón.
LEONARDO SCIASCIA.
La democracia da a cada uno el derecho de
ser su propio opresor.
Mama ¿yo a vos hasta qué edad tengo que obedecerte?
Mama.- Hasta que temngas el criterio, la responsabilidad
y la madurez suficientes como para saber desenvolverte
sola en la vida.
Mafalda.- ¡La pucha!... ¿Y duele mucho todo eso?.
Se oyeron las ultimas notas de la paloma; después
una confusa conversación tomada en el patio de la
casa y luego la voz del hijo y sobrino cayetano
producía ruidos y palabras sueltas totalmente
ininteligibles.
Ignacio aldecoa