La iglesia parroquial, cista desde atrás. Por delante está el cementerio, como lo recuerdan las cruces que sobresalen.
Enrramada en la casa de la novia.
Me parece un pueblo muy pequeño.
De mañana, temprano, el campo tiene una sabor y color muy especial del que también conviene disfrutar. No hace falta madrugar.
La vida de cada día, con sus alegrías, sus penas y su monotonía, es también un oficio, un oficio cuya materia es el tiempo. El oficio y la existencia son para mí los dos momentos de un misma respiración (J. Guitton, 2006).
Esta foto tiene sus años y.sus recuerdos.
Parece que estamos en el lejano oeste. Terrenos secos, un pequeño pueblo, unas montañas peladas y un cielo de intenso azul. Pero aquí no hay indios ni pistoleros sino muchas paz y buena gente. Estamos en el duro verano.
De nuevo las uvas en un cuadro. Estamos en La Vid.
Han llegado las vacaciones. Es agosto. La calle es lugar encuentro para familiares y de amigos. El pueblo tiene otra vida.
Antes que se hicieron estas fuentes, que traían el agua de la fuente Don Pedro, !Cuántas botijas rompí! ya no me acuerdo, pero fueron muchas. Mario Duque, desde Perú.
Sí, recuerdo la Nita, los Bolos y todo eso que dice tanto Andrés y Eloy desde Chile. Siempre me ha gustado la Iglesia, pero se tendría que hacer algo para limpiar los hermosos lienzos del altar.Sr. Cura que hacemos!. Soy Mario Duque Santos desde Perú. admprov@millicom.com.pe.
Pocos restos quedan del pueblo pasado. La maleza, poco o poco, se extiende por el espacio antes habitado. La espadaña, en cambio, sigue en pie para recuerdo de todos.
Una artista de La Vid no se puede olvidar de las uvas en su bodegón. Gracias por la colaboración.
Desde El Moro se puede disfrutar de esta fantástica vista del pueblo en el valle de la Ojeda. La torre está vigilante, mientras las casas parecen sestear a su lado. Parece un pueblo soñado, con el campo cargado de cereales, acurrucado a la vera del río y protegido por la montaña.
Soy Mario Duque Santos, nacido en Payo de Ojeda, de la Familia Teodoro Duque y Ascención Santos. Desde el año 1960 estoy en el Perú. Soy Hermano Marista y me dedico a la Enseñanza. Tengo muy gratos recuerdos del Pueblo.De la escuela, Don Leoncio, hombre rento, y didácta, pero como se seuele decir " a cocachos aprendí". También cómo no de Don Lucinio, el sacerdote muy severo, recuerdo qu en el mes de Octubre mes del rosario, nos sacaba del banco en la Iglesia y teníanos que recitar de memoria el catecismo ... (ver texto completo)