La peor prisión es un corazón cerrado.
JUAN PABLO II.
Hay que poner al dia las fotos
Mis vagos recuerdos pero muy lejanos en el tiempo me dicen hoy, haber visto en alguna fachada de las casas de Montoto este mosaico que hoy podemos considerarle como una reliquia del pasado no muy lejano. Sería una aportación interesante, si algún natural o vecino de Montoto pudiese aportar algún dato o detalle mas sobre este mosaico.
¿es el único bar de Ruesga? Seguro que es un pueblo muy tranquilo... me gusta...
¡Esta preciosa! Hace muchos años que no he estado en la Iglesia de Payo y reconozco que esta preciosa. Me alegro mucho de que la cuiden también. María.
La mujer que no tiene doncella
sirvase ella.
Belleza sin talento,
veleta sin viento.
Antonio Machín Había llegado a España desde
su tierra cubana, poco antes de la guerra
civil, trjo con él la moda de las rumbas y
disputo la primacia de los cantores de ·Ebano"
como se les llamaba,
FERNANDO VIZCAINO CASAS
" ¿Cuánto tiempo llevaba corriendo?. No
era capaz de precisarlo. ¿Y cuánto más
podría resistir? ¿En qué momento caería
fulminada sobre la tierra humeda, bajo los
árboles cargados de sombra? Eso parecía
más fácil de predecir. En cualquier caso,
lo mejor era no pensar. Seguir corriendo
con fuerza, con rabia, con determinación,
como si ya no fuera a parar nunca en la
vida de huir. Correr, si fuera necesario, ... (ver texto completo)
Mafalda.- ¡Pero Guille! ¿Qué haces
con el teléfono?
Guillermo.- ¡Zoy el coddobez!
Mafalda.- ¡El cordobés! ¿Y con qué toro?
Elizabeth estaba poco dispuesta a aprobar a, las hermanas
singley, eran, en efecto, unas señoras muy atentas, bastante
alegres cuando no se las contrariaba y, cuando ellas querían
muy agradables, pero orgullosas y engreídas.
Jane Austen
Era una muchacha de facciones redondeadas
tal vez vulgares en su mezcla de voluptuosidad
e inocencia, pero a esas facciones mejorandolas
se sumaba una impresión de generosidad, de
incesante entusiasmo que a diferencia de otros
entusiasmos, no parecía no forzado ni hipócrita.
Me llegan las cartas
y no sé leer
y, aunque me las trago,
no mancho el papel.
El buzón.
Ave tengo yo por nombre,
llana es mi condición.
El que no acierte mi nombre
es porque no presta atención.
La avellana.
Blancos y larguiluchos
nos fríen en la verbena,
dorados y calentitos,
nos comen el nene y la nena.
Los churros.