¡Hombre!, por fin se asoma de nuevo a este
foro mi
amigo del alma, el insigne Alar_ido, y hablando nada menos que de la UDA, mi pasión de
juventud.
En efecto, con los ingresos que me proporcionaba mi club, entre sueldos y primas por cada gol que algunas veces metía, me
compré un piso en
Madrid. Eran otros tiempos. Ahora no meto nada, ni siquiera goles.