Opinión.
Operación “GALGO”, Toy muy enfadado, en el país de las prohibiciones nos limitamos a prohibir pero no se adoptan medidas para evitar “lo prohibido”. Las Federaciones, excepto cuando hay medallas y foto, no cuentan en ningún momento con los deportistas, pero exigen a todos sus federados, DOCUMENTO DE INFORMACIÓN, COMPROMISO Y AUTORIZACIÓN, donde el deportista acepta someterse a los controles de dopaje conforme a sus reglamentos y a la Ley orgánica 7/2006 del 21 Noviembre. Hasta aquí muy bien pero…. hay que empezar bien y por el principio. ¿Que medidas adoptan para controlar a los amateurs, y a la gente sin escrúpulos que aparecen en su entorno, que aspiran a ser profesionales y se juegan las becas que las propias Federaciones ofertan?. No voy a mencionar el dopaje en el fútbol profesional (sin repercusión en los medios), ni mucho menos lo que ocurre en los gimnasios de toda España.
Lo único cierto es que la gloria y la miseria caminan de la mano.
A pesar de todo, mientras tenga fuerza sin necesidad de doparme, no me borrarán la sonrisa.
Operación “GALGO”, Toy muy enfadado, en el país de las prohibiciones nos limitamos a prohibir pero no se adoptan medidas para evitar “lo prohibido”. Las Federaciones, excepto cuando hay medallas y foto, no cuentan en ningún momento con los deportistas, pero exigen a todos sus federados, DOCUMENTO DE INFORMACIÓN, COMPROMISO Y AUTORIZACIÓN, donde el deportista acepta someterse a los controles de dopaje conforme a sus reglamentos y a la Ley orgánica 7/2006 del 21 Noviembre. Hasta aquí muy bien pero…. hay que empezar bien y por el principio. ¿Que medidas adoptan para controlar a los amateurs, y a la gente sin escrúpulos que aparecen en su entorno, que aspiran a ser profesionales y se juegan las becas que las propias Federaciones ofertan?. No voy a mencionar el dopaje en el fútbol profesional (sin repercusión en los medios), ni mucho menos lo que ocurre en los gimnasios de toda España.
Lo único cierto es que la gloria y la miseria caminan de la mano.
A pesar de todo, mientras tenga fuerza sin necesidad de doparme, no me borrarán la sonrisa.