En la
plaza que hay al lado de la
capilla bailé alguna vez el día de
San Juan, en mis tiempos mozos. Y en la
casa que hay al lado del todo terreno, pasé un fin de semana inolvidable con mis tíos y primos. Era el curso 55-56 de estudiante en
Villablino, fui por el
monte con otros alumnos/as de Sosas. Ellos hacían ese recorrido todos los día para ir y para venir. ¡Ya han pasado muchos años!
Abrazos para la
familia que hoy habita esa casa