holaaaaaaaa
por fin abierto el
bar, las
fiestas un poco pobres y pasadas por
agua pero bueno, se compensa por la gente a la que ves y que hace años que no sabes de sus vidas.
Aunque el
pueblo a cambiado, aunque los niños que ves ya no sean tus
amigos sino sus hijos y parecas una extraña,
orzonaga siempre sera el paraiso de mi infancia.
Un beso enorme y gracias abuela por ser como eres.