Yo me cobijo detrás de tus estrellas extrañas,
y aúllo hasta quedar dormido
desde el instante en que te marchas.
Yo soy tuyo desde los riscos más desenfrenados de mi alma
soy tuyo cuando la pirámide me corta el cuello,
y te bañas en tu beso que dejaste en mi espalda.
Sólo me quedan 4 dedos para escribirte a tu casa
y volverme loco, ... (ver texto completo)
y aúllo hasta quedar dormido
desde el instante en que te marchas.
Yo soy tuyo desde los riscos más desenfrenados de mi alma
soy tuyo cuando la pirámide me corta el cuello,
y te bañas en tu beso que dejaste en mi espalda.
Sólo me quedan 4 dedos para escribirte a tu casa
y volverme loco, ... (ver texto completo)