Como estamos aletargados, creo que ya es hora de que la generación de los que tenemos casiiiiiiiiiiii 40 años comenzemos a contar aventuras divertidas sobre
Joara para que nuestros hijos se diviertan leyendolas. La primera os la cuento yo.
En una ocasión Ana, Adela y Yoli, se trajeron desde Sotillo una lavadora arrastrandola por la
carretera amarrada a la
bicicleta, para asombro de quienes las vieron, estas tres joyas tuvieron que deshacer el
camino y devolverla a su vertedero de origen, jajajaja.