Yo veraneo en el
pueblo de al lado: Arenillas. En
Villacreces he pasado momentos muy buenos. Solíamos ir de
fiesta. Como está abandonado, era muy divertido. Hacíamos meriendas junto a la
fuente y recuerdo que en Agosto se hacían
fiestas y venía gente de los
pueblos de los alrededores. Cuando entras en Villacreces, el silencio es aturdidor. Se respira una tranquilidad que jamás he encontrado en ningún sitio.
A veces, cuando estaba triste, recordando viejos tiempos, iba en bici sola, y realmente me
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