Un beso sensual, una vibración suave, una leve brisa:
Tu voz,
Que, simulando ser un hada revoltosa a un
Mundo mágico de sueños, condúceme juguetona.
Una cálida
noche estrellada de
verano,
Las
aguas serenas de un
mar apacible:
Tus ojos,
Que penetrando en ellos al mirarte,
Mi horizonte paréceme, en el fondo, vislumbrar.
El tacto sutil y delicado del terciopelo,
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