Dos señoras de edad se encuentran en una piscina, una de ellas se lanza al agua y se pone a nadar con soltura, haciendo varios largos. Cuando sale del agua, se dirige donde estaba tumbada la otra señora, para secarse, y esta la comenta lo sorprendida que está viéndola nadar, a lo que contesta, que era debido a su pasado como nadadora olímpica, con posterioridad... La otra señora ante el calor que estaba pasando, decide echarse al agua, y se pone a nadar con una destreza y rapidez mayor que la pimera, ... (ver texto completo)