Siento admiración, tanto por la magnífica
fotografía enviada por el
amigo Felipe y también por la belleza y grandeza de la
Nevada. Claro es que la máquina-quitanieves facilita la labor, que antiguamente teniamos que hacer a mano con palas bien engrasadas para que no se pegase la
nieve a ellas y poder cumplir con las labores propias del Pais. jmrodrigueza@hotmail.com.