EL CORDERO Y EL LOBO
Uno de los corderos mamantones
que para los glotones
se crían sin salir jamás del prado,
estando en la cabaña muy cerrado,
vió por la rendija de una
puerta,
que un caballero lobo estaba alerta;
en silencio esperando astutamente,
una calva ocasión de echarle el diente;
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