León bate límites de
lluvia con 1.100 litros en cinco meses.
La carga de precipitaciones contrasta con la sequía del anterior año hidrológico.
El
agua que no se puede meter en una urna cerrada.
El agua se agolpa a la entrada de las cabeceras de los principales
ríos leoneses, embalsados sobre
valles que duermen el sueño eterno. En tres días, los valores se han multiplicado por cinco.
La lluvia, más machacona que torrencial, más insistente que impetuosa, ha logrado saciar a León de lo que tanto
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