Con la mirada fija en mi mirada, con aquellos ojos verdes, transparentes y demasiado brillantes por aquella levedad de lágimas reprimidas me dijo: " Mamá está mala". El pensamiento es tan rápido que en un santiamén hice un recorrido por los recuerdos que yo tenía de mamá y su salud. Nunca había disfrutado de eso que llaman la mejor lotería. Siempre había padecido de fuertes migrañas que la obligaban a meterse en la cama y cerrar las contras de la ventana para hacer la mas absoluta oscuridad y ponerse ... (ver texto completo)
Hola PEÑA un relato en memoria de tu madre de un hijo que la adoraba, animo amigo, como dicen el tiempo lo cura todo pero los recuerdos estan siempre presentes