Así se veía
Folloso desde la
ventana de mi cuarto. Una luz extraña acompañó al
amanecer y sin que nadie lo esperara llegaron las primeras nieves. Fue una nevadilla tímida que se desvaneció con los primeros rayos de sol. Algo sin importancia pensando que el
invierno daría mucho más de sí. Nos hemos equivocado. Por eso os traigo ahora aquellas primeras nieves y casi las únicas de este invierno climatológicamente anormal. Esto parece una maldición bíblica.
Salu2