Después de estos días, en los que se nos precipitaron los acontecimientos, y cuyo final, no es el que todos soñamos en algún momento, me quedó con la sonrisa permanente de Sonia y el esfuerzo y la dedicación de su
familia.
Mal mes octubre, para muchos calecheros que hemos perdido en él una parte de nuestra familia..., pero el ciclo vital continúa y a todos nos llegará la muerte. Sí, la muerte, porque las personas no se van, se mueren. Cuando alguien parte, siempre tiene la posibilidade del retorno.
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