Hace algunos años y ahora tambien, en las largas noches de invierno, nuestras madres sentadas a vuelta del brasero, despues de duras jornadas de trabajo, todavia sacaban tiempo para devanar madejas de lana y hacernos aquellos jerseys tan calentitos, y los calcetines...hoy, continuan haciendo casi lo mismo, siempre pensando en nosotros e intentando hacer aquellas cosas manuales que saben que nos agradan. Benditas sean las manos de todas las madres de nuestro pueblo, que lo mismo servian para trabajar ... (ver texto completo)