LA BOINA
Recuerdo una tarde de
primavera, quizá con el aliento del
verano ya cercano, pues hacía una temperatura cálida.
De esto, ¿cuántos años? ¿cincuenta, sesenta, no sé, pero muchos?
Allá mediada la tarde, la atmósfera se fue cargando; una
tormenta incipiente se formaba sobre la vertical de nuestro
pueblo, y poco a poco, trueno a trueno iba creciendo pero no era nada del otro mundo, una tormenta más.
Los trabajos en el
campo continuaron aunque de vez en cuando, algún trueno nos hacía alzar
... (ver texto completo)