Fuerza y rogar a Dios, para que esta pandemia, se vaya yendo. un gran abrazo. gonzalo
Y en Villacaralon tampoco
Por supuesto.
Deseo que la pandemia, no entre en Melgar. Saludos.
Y en Villacaralon tampoco
Deseo que la pandemia, no entre en Melgar. Saludos.
Temblando está un alba de primavera.
De un pliegue del tiempo cuelga una lágrima.
En la duermevela, ríe una campana.
Anteayer llegaron las golondrinas.
Yo las vi pasar en vuelo rasante. Raudas como saetas.
Debían llegar del viaje.
En el fresco de la mañana, ayer, volando en círculos sobe mí, con sus trinos me saludaban.
¡Golondrinas de ayer y de otras mañanas, siempre junto a mi alma!
El romero está azul de flores.
Quiero cortar una rama. ... (ver texto completo)
Por fin termina la escuela.

Nos ha dicho el maestro que para el lunes vayamos preparados para hacer limpieza de la clase, que la escuela ya ha terminado; los exámenes, bueno no les damos una excesiva importancia, (todos hemos aprovechado muy bien el curso, dijo muy serio el maestro) y por tanto las notas, (todos aprobados) pues no son cosa seria y menos para gente de nuestra edad (8-9) años). Para todos los chavales del pueblo, entre los 6 y los 14, la escuela es algo obligado y por tanto odiado. ... (ver texto completo)
Siempre adelante mis dos melgarejos y más en este momento del coronaviris. que la virgen de la Vega, se apiade de nosotros. gonzalo bajo antolin
esta muy buena porque le da un poco de verde a este paisaje tan arido, disimula la curva de la calle poniendo un punto focal.
Saludos melgarejos. gonzalo
Muchos saludos melgarejos, especialmente a los parientes y conocidos desde Buenos Aires. Gonzalo Bajo Antolin
Hermosisimo retablo de la parroquia San Miguel, donde en mi niñez fuy monaguillo. bonitos recuerdos, melgarejos. saludos. gonzalo bajo antolin (hijo de Teodoro el sordo y de Porfiria) desde BUENOS AIRES
Buscándonos vamos, yo y la muerte.
El otro día, encontrámonos de frente.
Nos miramos, se giró, y me ensañó el rabo.
Pero se quedó murmurando.
A la puerta del —porsiaca— siempre voy vigilando, por si se me acerca algo.
Los días, largos y solitarios, van pasando.
Y, yo, al de la ermita suplicando.
esta casa la compro el medico en mayo del 1949, antes fue de un zapatero y la ventana de la izquierda esta agrandada para despachar con los clientes
Lalibela en esta foto esta tu abuelo y tu tio y Emeterio y Juventino y Felix Cuesta,