Leonesa, leonesa,
¿no eras tú la que decías
que en llegando los de Astorga
con ellos te casarías?
Los de Astorga ya han llegado,
con ellos no te has casado,
y ahora, ¿qué dirá la gente?
solterita te has quedado.
El amor del forastero
es como las golondrinas,
que cuando acaba el verano
a su tierra se encaminan.
Si supiera que cantando
daba gusto a mi morena
toda la noche cantara
y a la mañana durmiera.
La piedra que mucho roda
no vale para el cimiento,
y el galán que mucho ronda
no vale p'al casamiento.
Allá va la despedida,
y en la despedida un ramo
con letras de oro que dicen:
¡Vivan los que están bailando!
¿no eras tú la que decías
que en llegando los de Astorga
con ellos te casarías?
Los de Astorga ya han llegado,
con ellos no te has casado,
y ahora, ¿qué dirá la gente?
solterita te has quedado.
El amor del forastero
es como las golondrinas,
que cuando acaba el verano
a su tierra se encaminan.
Si supiera que cantando
daba gusto a mi morena
toda la noche cantara
y a la mañana durmiera.
La piedra que mucho roda
no vale para el cimiento,
y el galán que mucho ronda
no vale p'al casamiento.
Allá va la despedida,
y en la despedida un ramo
con letras de oro que dicen:
¡Vivan los que están bailando!