ROSALES: Empezamos hace tiempo ya con un turismo de sol y playa,...

Empezamos hace tiempo ya con un turismo de sol y playa, esquilmando las cosas del país salvajemente hasta que el modelo ha quedado agotado de tal forma que todo el mundo ha vuelto los ojos al mundo rural y al turismo ecológico, pero como somos inquietos por naturaleza y no sabemos estar parados ni en vacaciones se hizo necesario satisfacer esas necesidades, surgiendo así el turismo de aventura: quads, rafting, 4x4 etc
Últimamente hay cada vez más gente que se inclina por el turismo inactivo o plácido: Ir a zonas rurales, pasear, leer, hablar con la gente, escuchar el canto de los pájaros, el ladrido de los perros, ver vacas, caballos, árboles, oler, sentir, beber agua que surge de la tierra, etc etc.
En fin lo que los italianos denominan “Dolce far niente” (¿no es así Victorina?).
Es por tanto el momento de promocionar nuestra zona, la cual cumple sobradamente con todos los requisitos apuntados, pero, ¿Qué hacen las instituciones públicas para dar a conocer, promover y rentabilizar las excelencias anteriormente citadas?. ¿Se ha de dejar dicha empresa en manos de particulares que han de comprometer su hacienda y patrimonio en estos tiempos de crisis?. ¿Cómo conseguir el equilibrio y hacer que todo el mundo salga beneficiado?.