- ¿Quién va la primera?- les preguntó Joaquín el molinero, levantando un puñado de harina y dejándola caer como un reguero de leche seca entre las manos sarmentosas.
-La que tú más quieras-gritaron las mozas riendo.
A todas os quiero por igual, que no hay en
San Mamés moza que no merezca ser cortejada.
-Ni mozo más guapo que Joaquín Alba-volvieron a gritar ellas.
-Aunque ayer cumplió los ochenta y tres-aseguró Joaquím.
- ¿Pero cuantas mozas espantabas todavía?
-Todas, todas, que lo que no se
... (ver texto completo)