OLVIDARÁS MI NOMBRE.
Ahora que todo ha muerto entre nosotros,
aunque maldigas el tiempo que te amé
y te sientas un mísero despojo,
olvidarás mi nombre, yo lo sé.
Se perderán los ecos de mi risa
mi aroma desahuciado de tu piel,
pero el día que menos te lo esperes
olvidarás mi nombre, créeme.
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