.. Tocaba la primera la
campana de la
ermita, y en el aire de
San Mamés se mezclaban los perfumes del romero y del tomillo.
Todos iban con sus galas mejores. Pañuelos, dengues, justillos de terciopelo y seda, camisas con botón de plata al cuello, rodaos con lazos de hermosas cintas, las mujeres, y el chambergo, la chaqueta de paño, el chaleco destezado, los calzones y el cinto los hombres. Corrían los niños por la ladera sujetando las cestillas donde cada
familia llevaba el alimento del
Santo.
Terminada
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