1. Nuestros mayores enemigos serán el calor y el cambio de temperaturas.
Comienza a caminar con poca ropa para evitar una excesiva transpiración, siempre se pueden ir regulando las capas que necesitemos según la intensidad del esfuerzo y la temperatura exterior. Recuerda abrigarte en los descansos, pues tanto el sudor como la diferencia térmica (sería conveniente detenerse en una agradable sombra) pueden jugarnos una mala pasada.
2. Realiza descansos numerosos ... (ver texto completo)
Felicidades Roberto, que paséis un buen día. Un abrazo.