Acababa de terminar la residencia medica cuando me mude a Wooland Hill (California) para trabajar en la sala de urgecias de un
hospital. Al ser la integrante del equipo con mayor
antiguedad, no podia escoger turno y como nadie quiso trabajar en la Nochebuena tuve que quedarme a hacer guardia. Me despedi de mi
familia y sali para pasar la
noche en el hospital.
Era una situacion ingrata.
A las nueve de la noche llego una ambulancia con un hombre de unos 65 años, palido muy asustado que estaba sufriendo
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