Pasan los
amaneceres libradas, entradas,
salidas, surgidas de la nada, azares,
villas extendidas por todo el
paisaje.
Mientras nunca dormimos el verso,
la primera sonrisa, lentamente,
mientras naces, entre tallos y hojas,
entre las trincheras de los amaneceres libres,
vamos haciendo y rehaciendo el
camino de las estrellas,
ya sabes dónde está el
faro del primer mirar.
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