De todas las cosas que alimentan mis ojos,
nunca vi algo tan peculiar,
de todos los
campos y
senderos, muchas como tú vi,
pero ni una que se le comparara con tu soledad
ni una tan valiente como tú,
cuando te enfrentas con el sol radiante,
tan perseverante como para abrirse en un reino de sequía.
Muchos senderos, muchas
flores,
¡sí! como tú, como tu
flor única,
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