No se basa en pedir. Cada cuatro años los habitantes de Pio votan a un representante para que atienda y de a conocer las necesidades del pueblo. Si es el pueblo en su totalidad el que tiene que pedir para que se le de, entonces ¿para qué hay un concejal?. El pueblo de Pio habla cada cuatro años. La democracia funciona así. ¿O acaso debemos de ir todos los asturianos a pedir a Madrid que se hagan carreteras en Asturias?. Una cosa está clara: si la persona que te representa no cumple con las espectativas, cada cuatro años debe de pasar un examen donde se decide si lo ha hecho bien y si es merecedor de la confianza del pueblo soberano para seguir representándolo otros cuatro años más.