El color encarnado a lo mejor era de las cerezas. O las soltaste al caerte?
Ana
Ana
Hola resalada,
No las solté porque no llegué a cogerlas. Aquellas cuatro preciosidades encarnadas, solamente me despertaron en exceso el deseo casi lujurioso, me hicieron alargar la mano, remover el culo y provocar las fuercias físicas para que el "gajo" perdiera su forma y este rapacín perdiera el conocimiento encajado en la presa cimera de aquel prao de Eufronio que limitaba con las tierras de la Espina.
Un abrazo.
No las solté porque no llegué a cogerlas. Aquellas cuatro preciosidades encarnadas, solamente me despertaron en exceso el deseo casi lujurioso, me hicieron alargar la mano, remover el culo y provocar las fuercias físicas para que el "gajo" perdiera su forma y este rapacín perdiera el conocimiento encajado en la presa cimera de aquel prao de Eufronio que limitaba con las tierras de la Espina.
Un abrazo.