pero ya todos, a excepción de ese telar de madera, manejan los telares mecánicos de lanzadera, que denominan "de perchadas". Fueron adquiridos muchos de ellos hacia 1950 en centros textiles de Bejar o
Cataluña: eran maquinas desechadas por aquellas industrias que se iban modernizando. Junto a estos, hay algunos telares "jacquard", programados para alfombras.
El sello de
Val de San Lorenzo se mantiene en esa manta rustica tradicional de lana blanca y en aquella otra oscura, con rayas verdes, encarnadas
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