Sábado Domingo Senderismo | Una jornada muy especial | Tenis | Abierto de Australia |
Ruta por la ribera del Omaña en el corazón natural de la provincia de León Federer también es mortal
El serbio Djokovic hace historia en el Abierto de Australia al dejar fuera de la final al suizo que no perdía en Melbourne desde el 2005
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Ruta por la ribera del Omaña en el corazón natural de la provincia de León Federer también es mortal
El serbio Djokovic hace historia en el Abierto de Australia al dejar fuera de la final al suizo que no perdía en Melbourne desde el 2005
Miguel Luengo - dl | león melbourne Miguel Luengo 26/01/2008
Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir BARBARA WALTON
Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir BARBARA WALTON
La ribera del Omaña será escenario el próximo domingo 27 de enero la singular propuesta de senderismo cultural interpretado organizada por Ludens. La ruta, de unos diez kilómetros y con una dificultad baja, contará con la presencia de un guía intérprete que irá desvelando los secretos de la fauna, vegetación y etnografía que encierra cada paso del lugar. Truchas, vestigios romanos y antiguos castros compondrán una buena parte del paisaje a admirar. Para informarse, en el 692 212 546 o en la página web www. ludensweb. es. El serbio Novak Djokovic hizo historia en Melbourne al vencer hoy a Roger Federer y cortar la racha de 10 finales consecutivas del jugador suizo, que cayó ante la raqueta de Belgrado por 7-5, 6-3 y 7-6 (5) en dos horas y 28 minutos. Federer no perdía en Melbourne desde las semifinales del 2005 contra el ruso Marat Safin, pero hoy cedió el testigo ante un valiente y explosivo jugador que se abrió paso con 50 golpes ganadores y que disputará su segunda final del Grand Slam consecutiva (Abierto de EE. UU. 2007) contra un novato en estas lides, pero subido de moral tras su demoledora victoria contra el español Rafael Nadal, el francés Jo-Wilfried Tsonga, con quien nunca se ha enfrentado. F ederer se despidió de la Rod Laver Arena, donde había cosechado 19 victorias seguidas, con un sentimiento de amargura. Había logrado allí tres títulos (2004, 2006 y 2007) y había calificado la nueva superficie de plexicushion de «amigable» por su color azul, diferente al verde del «rebound ace» con el que se disputó el torneo durante los últimos 20 años. Pero la suerte que ha corrido en las dos semanas, despeñándose en las semifinales, abre una duda sobre su futuro. Djokovic saltó a la pista concienciado de que para ganar a Federer tendría que jugar como lo hizo su compatriota Janko Tipsarevic en la tercera ronda, arriesgando al máximo sin importarle hacer el ridículo si la magia del suizo se descubría durante el duelo. Tal y como había jugado el año pasado en la final del Masters Series de Toronto, su única victoria hasta hoy contra el suizo. Con una hora y 26 minutos de partido, se esperaba una reacción del número uno del mundo, que tras superar tres bolas de rotura, dispuso de cuatro a su favor en el cuarto juego. Ahí estuvo una de las claves del choque. Significaba volver o hundirse, pero Djokovic las salvó para llevarse el pulso.
Ruta por la ribera del Omaña en el corazón natural de la provincia de León Federer también es mortal
El serbio Djokovic hace historia en el Abierto de Australia al dejar fuera de la final al suizo que no perdía en Melbourne desde el 2005
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Ruta por la ribera del Omaña en el corazón natural de la provincia de León Federer también es mortal
El serbio Djokovic hace historia en el Abierto de Australia al dejar fuera de la final al suizo que no perdía en Melbourne desde el 2005
Miguel Luengo - dl | león melbourne Miguel Luengo 26/01/2008
Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir BARBARA WALTON
Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir Federer comprobó en la pista central de Melbourne que también es un jugador al que se le puede batir BARBARA WALTON
La ribera del Omaña será escenario el próximo domingo 27 de enero la singular propuesta de senderismo cultural interpretado organizada por Ludens. La ruta, de unos diez kilómetros y con una dificultad baja, contará con la presencia de un guía intérprete que irá desvelando los secretos de la fauna, vegetación y etnografía que encierra cada paso del lugar. Truchas, vestigios romanos y antiguos castros compondrán una buena parte del paisaje a admirar. Para informarse, en el 692 212 546 o en la página web www. ludensweb. es. El serbio Novak Djokovic hizo historia en Melbourne al vencer hoy a Roger Federer y cortar la racha de 10 finales consecutivas del jugador suizo, que cayó ante la raqueta de Belgrado por 7-5, 6-3 y 7-6 (5) en dos horas y 28 minutos. Federer no perdía en Melbourne desde las semifinales del 2005 contra el ruso Marat Safin, pero hoy cedió el testigo ante un valiente y explosivo jugador que se abrió paso con 50 golpes ganadores y que disputará su segunda final del Grand Slam consecutiva (Abierto de EE. UU. 2007) contra un novato en estas lides, pero subido de moral tras su demoledora victoria contra el español Rafael Nadal, el francés Jo-Wilfried Tsonga, con quien nunca se ha enfrentado. F ederer se despidió de la Rod Laver Arena, donde había cosechado 19 victorias seguidas, con un sentimiento de amargura. Había logrado allí tres títulos (2004, 2006 y 2007) y había calificado la nueva superficie de plexicushion de «amigable» por su color azul, diferente al verde del «rebound ace» con el que se disputó el torneo durante los últimos 20 años. Pero la suerte que ha corrido en las dos semanas, despeñándose en las semifinales, abre una duda sobre su futuro. Djokovic saltó a la pista concienciado de que para ganar a Federer tendría que jugar como lo hizo su compatriota Janko Tipsarevic en la tercera ronda, arriesgando al máximo sin importarle hacer el ridículo si la magia del suizo se descubría durante el duelo. Tal y como había jugado el año pasado en la final del Masters Series de Toronto, su única victoria hasta hoy contra el suizo. Con una hora y 26 minutos de partido, se esperaba una reacción del número uno del mundo, que tras superar tres bolas de rotura, dispuso de cuatro a su favor en el cuarto juego. Ahí estuvo una de las claves del choque. Significaba volver o hundirse, pero Djokovic las salvó para llevarse el pulso.