MANZANEDA DE OMAÑA: Por lo que respecta al itinerario propuesto en esta...

Por lo que respecta al itinerario propuesto en esta web hemos de tener presente que si bien se ajusta lo más posible a lo que han descubierto las investigaciones junto con las adaptaciones necesarias y obligadas por la estructura actual de los caminos y rutas practicables, no pretende anular otras alternativas que el peregrino quiera explorar o seguir según sus intereses, pues muchas de ellas cuentan con tradiciones, leyendas y monumentos que vale la pena tener en cuenta.. En la página de “Recorrido” podemos comprobar que el Camino de la Montaña ofrece, además de Bilbao, otro punto de arranque (Pamplona) para facilitar el acceso de los peregrinos venidos de Roncesvalles y otros pasos pirenaicos.

Igualmente entre Bercedo y Aguilar de Campoo cuenta con otra ruta alternativa que pasa por Polientes. Dos puntos de esta ruta suponen un cruce de caminos que permiten la permeabilidad de las grandes rutas: en Cistierna la Ruta Vadiniense y en La Robla el Camino de San Salvador.
La ruta Vadiniense permitía a los peregrinos deseosos de venerar reliquias, acercarse a Liébana para rendir culto al “Lignum crucis” y otros muchos exvotos allí expuestos. Después unos hacían el camino de vuelta para proseguir por la ruta de la montaña o, a partir del siglo XII, incorporarse en Mansilla de las Mulas al Camino Francés, mientras que otros desde Liébana accedían al Camino del Norte.
Otro tanto pasaba en el cruce de La Robla: sabido es por los amantes del Camino de Santiago el dicho de que quien llega a Santiago sin haber pasado por San Salvador (Oviedo) “visita al criado y no al Señor”. También aquí eran un polo de atracción las reliquias guardadas en la Cámara Santa. A partir de aquí normalmente seguían el Camino Primitivo. Al trasladarse la Capital del reino a León, ésta ciudad con su “Pulchra Leonina” supuso un gran incentivo en la ruta de las peregrinaciones.
Pero a parte de estas referencias históricas mostrables y demostrables existe toda una serie de leyendas y tradiciones que nos hablan de una gran diversidad de trazados siguiendo los diferentes valles marcados por los afluentes del Duero: Desde Puente Almuhey a Cistierna otra ruta cruzaba por la Guzpeña, desde Boñar siguiendo el valle del Porma según la leyenda del Lago de Isoba subía otro camino hacia el norte, en Otero de Curueño se podía seguir por la conocida ruta de San Atilano (Valdepiélago, Valdorria, La Coladilla, La Vid donde se bifurcaba: el brazo del norte seguía el Camino del Salvador y el del oeste tiraba por los valles del Luna y Omaña), en Igüeña se incorporaba otra ruta que procedente de Astorga cruzaba por la Cepeda, Almagarinos…

Si eres amante de la paz y la tranquilidad, si huyes de la competitividad y de la masificación, si no eres devoto de la publicidad, si disfrutas con el paisaje, si prefieres el canto de los pájaros al ruido de los motores, si te afecta la contaminación, si te quedas boquiabierto al contemplar nítidamente la Vía Láctea en una noche estrellada, si te gusta paladear las cosas bonitas aunque sean pequeñas y humildes, si sientes afición y debilidad por la arquitectura rural y popular, si eres partidario de recuperar la memoria histórica, si te sofocan los calores estivales… y piensas ir en peregrinaje a Compostela, anímate a realizar tu peregrinación siguiendo el Viejo Camino de Santiago. A lo largo de su recorrido descubrirás viejos túmulos, necrópolis, dólmenes y menhires, calzadas romanas, puentes medievales,, restos de eremitorios rupestres (LOS EREMITORIOS RUPESTRES en los primeros siglos de la peregrinación jacobea. José Fernández Arenas. Ediciones Vadinienses 2010), castillos, torres, hospitales, iglesias, ermitas, monasterios, hermosos paisajes cambiantes según las estaciones...

Si vas por el “Camino de la Montaña” seguramente se te hará más gratificante aún si cabe llegar a Compostela para abrazar al Amigo Santiago. Este “Camino Olvidado” no es precisamente de rosas, pero merece la pena peregrinar por él, por la historia y belleza que guarda. Mientras haya alguien que recuerde y recorra estos viejos caminos no estarán “totalmente olvidados”. Buen Viaje y Feliz Memoria.

Jacinto Prada Baro:

jacinto. prada@gmail. com