MANZANEDA DE OMAÑA: El cantor artificial y la teja que también canta...

El cantor artificial y la teja que también canta


Afin de cuentas se trata de engañar. Nada nuevo bajo el sol y mucho menos en los días que corren, que nadie definía como el viejo tango. “ ¡Siglo veinte, cambalache /problemático y febril!... /El que no llora no mama / y el que no afana es un gil! (...) Es lo mismo el que labura /noche y día como un buey, / que el que vive de los otros, / que el que mata, que el que cura / o está fuera de la ley”.

Ya lo decía el gran Gardel, “no hay tragedia que no quepa en un tango”.

Aunque, la verdad, se lo están poneiendo difícil.

¿A qué viene lo del tango? Pues al cambalache, que está en todas partes. Habrá quien vea en la teja doblada un signo de cantero, una firma de albañil especialista o un capricho del dueño, pero la realidad es tan tozuda como antigua, es la histórica teja que llaman el cantapájaros que, además de la alegría por poner el ramo a la obra, viene a ser un engaño para todo tipo de alimañas, especialmente los zorros.

Cuando llegan estos fríos del invierno y para zorros, tejones y otros similares es difícil encontrar cena se acercan a las casas. Entonces el viento golpea contra la teja dada vuelta, silba y hace ruido, lo que asusta al astuto zorro, que no se fía y huye.

¿Y quieres más mentira que un gallo que no canta?

http://www. lacronicadeleon. es/2012/11/13/fotografia. html