¿Cómo quieres que tenga la cara blanca siendo carbonerillo?
La mujer cuenta y cuenta, le ha costado arrancarse pero al fin se decide a hablar. Y cuenta historias, explica palabras, recuerda nombres, revive trabajos y también noches de conversación de canciones y panderetas.
Ya se ha arrancado a hablar. Aquellas dos ‘rapazas’ están entusiasmadas, una lo graba todo en el viejo magnetofón y la otra anota y pregunta. Llega el momento de dar el salto, de pedirle más, que se suelte.
- ¿Y no recordará algún romance y canciones de las que cantaban en esas fiestas con las panderetas.
- Se cantaban muchas, cientos.
- ¿Nos podría cantar alguna?
La primera reacción era una risa nerviosa, después un “quita para allá, así de repente no me viene ninguna a la cabeza”.
Entonces la investigadora, que ya sabe cómo ir quitándoles el miedo, le recuerda una estrofa de alguna canción de la comarca.
- ¿Aquí no se cantaba aquella ronda de “amores he tenido y amores tengo y no los he querido y a ti te quiero”?
- Ome claro, que decía después “ ¿cómo quieres que tenga la cara blanca siendo carbonerillo de Salamanca?” y esta estrofa ya la cantaban y ahí había comenzado una larga sesión, en la que aquellas mujeres investigaron hace 60 años el mismo folclore que ayer cantaban en La Robla las Pandereteras de Casares.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/10/15/fotografia. html
La mujer cuenta y cuenta, le ha costado arrancarse pero al fin se decide a hablar. Y cuenta historias, explica palabras, recuerda nombres, revive trabajos y también noches de conversación de canciones y panderetas.
Ya se ha arrancado a hablar. Aquellas dos ‘rapazas’ están entusiasmadas, una lo graba todo en el viejo magnetofón y la otra anota y pregunta. Llega el momento de dar el salto, de pedirle más, que se suelte.
- ¿Y no recordará algún romance y canciones de las que cantaban en esas fiestas con las panderetas.
- Se cantaban muchas, cientos.
- ¿Nos podría cantar alguna?
La primera reacción era una risa nerviosa, después un “quita para allá, así de repente no me viene ninguna a la cabeza”.
Entonces la investigadora, que ya sabe cómo ir quitándoles el miedo, le recuerda una estrofa de alguna canción de la comarca.
- ¿Aquí no se cantaba aquella ronda de “amores he tenido y amores tengo y no los he querido y a ti te quiero”?
- Ome claro, que decía después “ ¿cómo quieres que tenga la cara blanca siendo carbonerillo de Salamanca?” y esta estrofa ya la cantaban y ahí había comenzado una larga sesión, en la que aquellas mujeres investigaron hace 60 años el mismo folclore que ayer cantaban en La Robla las Pandereteras de Casares.
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