Un carro y u un forcao
Ha llamado la atención de los investigadores la escena catalogada por Gutiérrez y Avello donde se aprecia un posible carro de una sola rueda tirado por animales. Pasa desapercibido, sin embargo, otro carro en el que no se han pintado animales de tiro, pero que es conducido por un hombre del tipo “cabeza horadada”. También tiene una rueda de cuatro radios, aunque es posible que la del otro lado haya desaparecido al fracturarse la roca soporte. Esta segunda figura, de la que existen semejantes en las estelas de Cabeza de Buey (Badajoz) y Ategua (Córdoba) y en las pinturas esquemáticas de Los Buitres y Abrigo de Juan, ambas en Badajoz, permite fechar las representaciones de similar tipología entre los años 1000 y 700 antes de Cristo, por lo que serían las más recientes del yacimiento. Existe otra figura, nunca mencionada hasta la fecha, que a mi modo de ver guarda cierta similitud con el carro, pero sin ruedas, recordando a un “forcao” o trineo de los utilizados hasta hace pocos años en la Montaña Central leonesa para acarrear hierba y cargas por el monte. En este aparato, de invención mucho más antigua que el carro, se observa un armazón cuadrado con dos “chinuelos” o rigidizadores, la vara para tirar de él y, sobresaliendo por la parte posterior, lo que podrían ser tres largueros amortiguadores de los golpes de arrastre. Tanto los carros como el “forcao” constituyen las primeras representaciones de tales artilugios en la provincia de León, aunque la exclusividad a nivel peninsular debe ser compartida con los abrigos de Los Buitres (Badajoz), Fuentetoba (Soria) y Puerto Palacios (Ciudad Real).
¿Un santuario solar?
Otro elemento no catalogado hasta la fecha –al menos no he hallado referencias publicadas- es un soliforme, bastante desdibujado por la intemperie, cuyos rayos convergen en un punto central regruesado. La figura se halla pintada sobre la cara orientada al sol de la mañana de un gran peñasco desprendido del farallón (no está protegido por los recintos vallados). En la otra cara, del lado de la sombra, puede observarse un extraño zoomorfo con apariencia de ave en tierra que pudiera asociarse con el astro. ¿Se trata, como en las pinturas esquemáticas del cercano Librán y tantas otras, de una manifestación de culto solar? ¿Era el farallón de Peña Piñera un gran santuario rupestre dedicado al Sol y, precisamente por eso, la mayor parte de sus pinturas se hallan sobre planos orientados al naciente?
http://www. lacronicadeleon. es/2012/09/26/vivir/un-forcao- y-un-soliforme-a-la-intemperie -161641. htm
Ha llamado la atención de los investigadores la escena catalogada por Gutiérrez y Avello donde se aprecia un posible carro de una sola rueda tirado por animales. Pasa desapercibido, sin embargo, otro carro en el que no se han pintado animales de tiro, pero que es conducido por un hombre del tipo “cabeza horadada”. También tiene una rueda de cuatro radios, aunque es posible que la del otro lado haya desaparecido al fracturarse la roca soporte. Esta segunda figura, de la que existen semejantes en las estelas de Cabeza de Buey (Badajoz) y Ategua (Córdoba) y en las pinturas esquemáticas de Los Buitres y Abrigo de Juan, ambas en Badajoz, permite fechar las representaciones de similar tipología entre los años 1000 y 700 antes de Cristo, por lo que serían las más recientes del yacimiento. Existe otra figura, nunca mencionada hasta la fecha, que a mi modo de ver guarda cierta similitud con el carro, pero sin ruedas, recordando a un “forcao” o trineo de los utilizados hasta hace pocos años en la Montaña Central leonesa para acarrear hierba y cargas por el monte. En este aparato, de invención mucho más antigua que el carro, se observa un armazón cuadrado con dos “chinuelos” o rigidizadores, la vara para tirar de él y, sobresaliendo por la parte posterior, lo que podrían ser tres largueros amortiguadores de los golpes de arrastre. Tanto los carros como el “forcao” constituyen las primeras representaciones de tales artilugios en la provincia de León, aunque la exclusividad a nivel peninsular debe ser compartida con los abrigos de Los Buitres (Badajoz), Fuentetoba (Soria) y Puerto Palacios (Ciudad Real).
¿Un santuario solar?
Otro elemento no catalogado hasta la fecha –al menos no he hallado referencias publicadas- es un soliforme, bastante desdibujado por la intemperie, cuyos rayos convergen en un punto central regruesado. La figura se halla pintada sobre la cara orientada al sol de la mañana de un gran peñasco desprendido del farallón (no está protegido por los recintos vallados). En la otra cara, del lado de la sombra, puede observarse un extraño zoomorfo con apariencia de ave en tierra que pudiera asociarse con el astro. ¿Se trata, como en las pinturas esquemáticas del cercano Librán y tantas otras, de una manifestación de culto solar? ¿Era el farallón de Peña Piñera un gran santuario rupestre dedicado al Sol y, precisamente por eso, la mayor parte de sus pinturas se hallan sobre planos orientados al naciente?
http://www. lacronicadeleon. es/2012/09/26/vivir/un-forcao- y-un-soliforme-a-la-intemperie -161641. htm