MEDIO AMBIENTE
Aparecen 30 buitres envenenados en Villamanín
Junto a las aves había una vaca que podría haber sido el cebo
La imagen muestra una pareja de buitres muertos. ICAL
J. Callado / León
Miembros del Seprona y una unidad especializada de la Junta de Castilla y León tuvieron que retirar ayer en Villamanín un total de 30 buitres muertos y todo apunta, por las circunstancias en las que aparecieron que fue por envenenamiento.
Según fuentes de la Junta de Castilla y León, junto a las aves que se encontraban en la zona de la Colegiata de Arbas, aparecía también una vaca muerta que podría ser el cebo del envenenamiento de estas aves rapaces.
Los animales muertos quedaron ayer custodiados en León y hoy serán trasladados a Valladolid para realizarles las correspondientes biopsias. Los resultados serán remitidos al laboratorio de referencia en Madrid donde se analizarán las causas de la muerte y el posible veneno que se empleó. A partir de ahí y una vez que el laboratorio confirme el envenenamiento de los animales se abrirá una investigación para buscar el presunto autor o autores de este envenenamiento.
El número de buitres ha aumentado en los últimos tiempos y estas aves carroñeros comienzan a ampliar su zona de acción al no encontrar comida en las zonas de montaña donde habitan.
Aparecen 30 buitres envenenados en Villamanín
Junto a las aves había una vaca que podría haber sido el cebo
La imagen muestra una pareja de buitres muertos. ICAL
J. Callado / León
Miembros del Seprona y una unidad especializada de la Junta de Castilla y León tuvieron que retirar ayer en Villamanín un total de 30 buitres muertos y todo apunta, por las circunstancias en las que aparecieron que fue por envenenamiento.
Según fuentes de la Junta de Castilla y León, junto a las aves que se encontraban en la zona de la Colegiata de Arbas, aparecía también una vaca muerta que podría ser el cebo del envenenamiento de estas aves rapaces.
Los animales muertos quedaron ayer custodiados en León y hoy serán trasladados a Valladolid para realizarles las correspondientes biopsias. Los resultados serán remitidos al laboratorio de referencia en Madrid donde se analizarán las causas de la muerte y el posible veneno que se empleó. A partir de ahí y una vez que el laboratorio confirme el envenenamiento de los animales se abrirá una investigación para buscar el presunto autor o autores de este envenenamiento.
El número de buitres ha aumentado en los últimos tiempos y estas aves carroñeros comienzan a ampliar su zona de acción al no encontrar comida en las zonas de montaña donde habitan.