MANZANEDA DE OMAÑA: Madres que crían a sus hijos, mujeres que trabajan...

Madres que crían a sus hijos, mujeres que trabajan


Han viajado estos días hasta la Cabrera más antigua y dura, cincuenta años en el tiempo para encontrar qué ocurría allí, en el mito, donde creció de la mano de un libro la leyenda de la dureza de una tierra.

Y existía esa dureza, la de aquellas gentes que le decían a Ramón Carnicer que estaban allí porque las personas son como las pulgas y como el escarabajo ese nuevo de la patata, que no hay quien acabe con ellas.

Eso le contaban estas mujeres que aparecen en la fotografía, de Noceda, las que le explicaban que allí no se daban las cosechas, apenas cuatro puñados de trigo y cuatro patatas para ir tirando.

Y cuando estas historias las iban escuchando otras gentes de otras comarcas se repetían frases como ‘‘no sé, igual tan duro tan duro, no, pero por nuestra tierra era parecido, todo el día trabajando para comer y poco más’’. Y después a cuidar de los rapaces y a coser los pantalones que se habían roto y a remendar los mandiles y hacer las comidas y ordeñar las vacas y lavar la ropa en un río de agua helada y sazonar el mondongo... y trabajar como burras.

La Cabrera tuvo a Carnicer que lo contó, que despertó a algunos de sus letargos y sus fiestas... pero son muchas las viejas mujeres que dicen ahora ‘‘la Cabrera somos muchas’’.

http://www. lacronicadeleon. es/2012/09/17/fotografia. html