Aunque antaño se adoraba
al ídolo de Rodicol,
tierra es de santos y vírgenes,
romería y religión.
Un camino de Santiago
el rey Ramiro trazaba
y de ello quedan ermitas
a Santiago levantadas.
Apariciones marianas
se prodigan por doquier:
de la Seita, de la Casa,
y en Pandorado también.
Y cada quince de agosto
ya Campodiós nos reclama,
y lucimos los pendones,
allí y en Peñafurada.
Y cada ocho de septiembre,
y también el día de Pascua,
cita es en La Garandilla,
en la catedral de Omaña.
al ídolo de Rodicol,
tierra es de santos y vírgenes,
romería y religión.
Un camino de Santiago
el rey Ramiro trazaba
y de ello quedan ermitas
a Santiago levantadas.
Apariciones marianas
se prodigan por doquier:
de la Seita, de la Casa,
y en Pandorado también.
Y cada quince de agosto
ya Campodiós nos reclama,
y lucimos los pendones,
allí y en Peñafurada.
Y cada ocho de septiembre,
y también el día de Pascua,
cita es en La Garandilla,
en la catedral de Omaña.