Más de setecientos años comerciando bajo la atenta mirada del río Órbigo
El municipio ha logrado mantener los principales servicios sanitarios y educativos
M. A. Reinares / Benavides
Benavides de Órbigo es un centro comercial de importancia desde la Edad Media. Su mercado de más de 700 años atestigua ese pasado con un importante dinamismo económico. De aquellos intercambios comerciales todavía permanece el mercadillo de los jueves.
La villa de la Ribera ha sabido conservar en su avenida principal los soportales bajo los que se cobijan buena parte de la actividad comercial, entre la que destaca las confiterías con sus mostradores y escaparates repletos de sus afamadas pastas. Este sector comercial ha sabido adaptarse a los tiempos, y gracias al impulso del Ayuntamiento de Benavides, muestra sus productos en la Feria del Dulce desde hace ya siete años.
En esta localidad donde se encuentran todos los servicios educativos y sanitarios, los sectores de la hostelería y el turismo marcan buena parte del compás económico en la actualidad. El cámping, la ribera del río, las fiestas y la ‘movida’ de los fines de semana, hacen de Benavides una villa de futuro.
El municipio ha logrado mantener los principales servicios sanitarios y educativos
M. A. Reinares / Benavides
Benavides de Órbigo es un centro comercial de importancia desde la Edad Media. Su mercado de más de 700 años atestigua ese pasado con un importante dinamismo económico. De aquellos intercambios comerciales todavía permanece el mercadillo de los jueves.
La villa de la Ribera ha sabido conservar en su avenida principal los soportales bajo los que se cobijan buena parte de la actividad comercial, entre la que destaca las confiterías con sus mostradores y escaparates repletos de sus afamadas pastas. Este sector comercial ha sabido adaptarse a los tiempos, y gracias al impulso del Ayuntamiento de Benavides, muestra sus productos en la Feria del Dulce desde hace ya siete años.
En esta localidad donde se encuentran todos los servicios educativos y sanitarios, los sectores de la hostelería y el turismo marcan buena parte del compás económico en la actualidad. El cámping, la ribera del río, las fiestas y la ‘movida’ de los fines de semana, hacen de Benavides una villa de futuro.