MANZANEDA DE OMAÑA: A falta de soluciones, escasas son señalizaciones...

A falta de soluciones, escasas son señalizaciones


Hace un par de días, en este mismo rincón de despedida del periódico, se recordaba cómo un hombre en un despacho le explicaba a un pastor que no le podían pagar las ovejas muertas porque el lobo se había saltado la señal de fin del espacio protegido. “Es una lástima que los lobos no sepan leer”, convino el resignado e irónico pastor.

La foto de Mauri demuestra que tampoco los fuegos saben leer. Si supieran se habrían detenido en el stop y habríamos evitado tanta tragedia.

Habríamos evitado que avanzara hacia ese mundo vivo pero escondido que era el corazón del bosque, en el que no solo los árboles y todos los frutos que ofrecen fueron pasto de sus llamas, como lo fueron las colmenas y los nidos y los pájaros.

Allí se guardaba también la memoria de los tiempos, la vieja y pesada bicicleta en la que tantas veces llegaron los resineros de la comarca a trabajar, con el bocadillo atado en el portabultos; la vieja bicicleta en la que los chavales fueron a buscar piñas caídas en el suelo para avivar las brasas en las que estaban asando unas patatas robadas en la esquina de la tierra del vecino más pejiguero; la vieja bicicleta en la que dos adolescentes se adentraron en las sombras de un monte cómplice para pasear cogidos de la mano...

Se ha quemado lo inquemable.

http://www. lacronicadeleon. es/2012/08/26/fotografia. html