FETIVAMENTE / Fulgencio Fernández /
No nos vale ni para llevar la vaca al toro
Volvía Sidoro de hacer la trashumancia con el rebaño de las ovejas (no sé si es la palabra técnica lo de trashumancia porque las ovejas son 4 y el recorrido es que las cambia del corral a la huerta) cuando entró un momento a mirar a la Gartiburu de Verano para ver si ya era hoy el posado en trikini de la Duquesa de Alba y el Cristo Yacente cuando se encontró con Montoro (vestido, eso sí) predicando en la su televisión de plasma. Se quedó mirando de una manera que ya dijeron los clientes, “allá le va”. Y justo, se la espetó.
- Tú mira que palomo, a éste no lo quiero yo ni para llevar la vaca al toro (que es una expresión que en la ruralidad tiene una cosa como muy despectiva porque ya se sabe que en el asunto de la vaca y el toro lo mayor lo hace el toro, el paisano no está más que para ponerlos enfrente. Y parece querer decir Sidoro que Montoro no nos sirve ni para sujetar la cuerda).
- Pues dicen que es un hombre muy preparado; argumenta Mediagorra, que siempre dice eso, de todo el mundo.
- Hombre, faltaría más, a este le das un duro y te lo cambia en pesetas todo de cabeza.
Pues que ya nos metió un formigueo, que casi es azogue y hasta parece furfuga porque íbamos a traer a Montoro a hacer la sustitución de pedáneo mientras el titular mete la hierba. Pero si el ministro de las perras no nos vale para llevar la vaca al toro, para hacerle las sustituciones al funcionario para quitarle lo mayor a la Duquesa ya ni lo proponemos. Y si no vale para calmarle los picores de logopeda ya ni lo intenta.
Total, que llegó la pregunta de todas las semanas: “ ¿Qué hacemos con este jato”. Habrá que tirarlo al pilón.
Por fiarnos de la tele, aunque sea de plasma. Total que vamos a lo clásico y volvemos a mandar a Cuatropadres al Latin Lover a ver si allí nos encuentra un pedáneo por horas. Que ya nos lo había dicho, el que ante la pregunta de “ ¿cómo te llamas mi amol?” tiene conversación ése sí que es un tío preparado.
Y os voy a decir la verdad. Tampoco veo a Mariano con conversación en ese campo y a las señoras putas el tema de la catalina y el piñón para subir el Tourmalet la verdad es que no las subyuga en exceso.
Es un pensar mío.
No nos vale ni para llevar la vaca al toro
Volvía Sidoro de hacer la trashumancia con el rebaño de las ovejas (no sé si es la palabra técnica lo de trashumancia porque las ovejas son 4 y el recorrido es que las cambia del corral a la huerta) cuando entró un momento a mirar a la Gartiburu de Verano para ver si ya era hoy el posado en trikini de la Duquesa de Alba y el Cristo Yacente cuando se encontró con Montoro (vestido, eso sí) predicando en la su televisión de plasma. Se quedó mirando de una manera que ya dijeron los clientes, “allá le va”. Y justo, se la espetó.
- Tú mira que palomo, a éste no lo quiero yo ni para llevar la vaca al toro (que es una expresión que en la ruralidad tiene una cosa como muy despectiva porque ya se sabe que en el asunto de la vaca y el toro lo mayor lo hace el toro, el paisano no está más que para ponerlos enfrente. Y parece querer decir Sidoro que Montoro no nos sirve ni para sujetar la cuerda).
- Pues dicen que es un hombre muy preparado; argumenta Mediagorra, que siempre dice eso, de todo el mundo.
- Hombre, faltaría más, a este le das un duro y te lo cambia en pesetas todo de cabeza.
Pues que ya nos metió un formigueo, que casi es azogue y hasta parece furfuga porque íbamos a traer a Montoro a hacer la sustitución de pedáneo mientras el titular mete la hierba. Pero si el ministro de las perras no nos vale para llevar la vaca al toro, para hacerle las sustituciones al funcionario para quitarle lo mayor a la Duquesa ya ni lo proponemos. Y si no vale para calmarle los picores de logopeda ya ni lo intenta.
Total, que llegó la pregunta de todas las semanas: “ ¿Qué hacemos con este jato”. Habrá que tirarlo al pilón.
Por fiarnos de la tele, aunque sea de plasma. Total que vamos a lo clásico y volvemos a mandar a Cuatropadres al Latin Lover a ver si allí nos encuentra un pedáneo por horas. Que ya nos lo había dicho, el que ante la pregunta de “ ¿cómo te llamas mi amol?” tiene conversación ése sí que es un tío preparado.
Y os voy a decir la verdad. Tampoco veo a Mariano con conversación en ese campo y a las señoras putas el tema de la catalina y el piñón para subir el Tourmalet la verdad es que no las subyuga en exceso.
Es un pensar mío.