Caminamos
Caminamos blandiendo corazones
con la fe de mil manos compañeras,
el infierno del sol en las banderas
y el macuto cargado de razones.
Caminamos ondeando en el emblema
la esperanza de un norte dolorido.
Sobre un fuego de asfalto derretido,
caminamos al centro del problema.
Hacia un centro que es terco como mula,
en columnas de negro colorido,
van mil botas que nunca se han rendido;
porque el mundo minero no recula.
Caminamos blandiendo corazones
con la fe de mil manos compañeras,
el infierno del sol en las banderas
y el macuto cargado de razones.
Caminamos ondeando en el emblema
la esperanza de un norte dolorido.
Sobre un fuego de asfalto derretido,
caminamos al centro del problema.
Hacia un centro que es terco como mula,
en columnas de negro colorido,
van mil botas que nunca se han rendido;
porque el mundo minero no recula.