MANZANEDA DE OMAÑA: COMO SE COGE UNA TRUCHA A MANO...

COMO SE COGE UNA TRUCHA A MANO

Siempre he oído decir que coger una trucha a mano, debe de ser muy difícil, casi imposible; se resbalan tanto...

Opino que en la vida no hay nada fácil, todo exige mucha preparación y entrenamiento, y pocas cosas imposibles de alcanzar si uno se lo propone y pone en juego los medios adecuados.

Aquellos que estamos metidos en el mundo de la enseñanza, sabemos lo que cuesta a un niño ir superando día a día la lección diaria y los miles de horas que se consumen para conseguir un simple certificado de estudios primarios.

Parecida dificultad y trabajo, diríamos, es el que exige el conocimiento y la destreza de cualquier deporte.

La captura de una trucha a mano, verdadero deporte, también tiene sus dificultades, pero no tantas como algunos creen.

Una vez en el río, el pescador de mano ha de tener en cuenta dos cosas: primero, localizar la trucha y a continuación cogerla, cosa ésta, como bien se puede suponer, la más difícil.

Se pesca siempre río arriba, es decir, contra corriente. Y la razón está en que, además de ser más cómodo, la trucha al salir huyendo, casi siempre va aguas arriba con lo cual existe la posibilidad de volver a encontrarla.

Si se trata de un pozo o una piedra grande, la trucha allí se siente segura y habrá entonces que acosarla mucho para que lo abandone.

Conocer el río ayuda mucho. Los pequeños ríos de montaña varían muy poco de un año para otro. Las piedras buenas suelen ser las grandes y no es fácil que una crecida las arranque o las ciegue.

La piedra suele tener la entrada por la parte de abajo, contraria a la corriente y no suele obstruirse. Lo más que puede suceder es que penetren algunas arenas o piedras pequeñas, fáciles de remover.

Por la parte de arriba y por los lados de la piedra, el agua puede abrir nuevas entradas o taponarlas.

Sé de muchas piedras que, a lo largo de los años, están siempre igual. Todo es cuestión de ir con más cuidado la primera vez que visitas el río. Si la entrada se ha taponado un poco, se escarba y se hace el agujero un poco mayor, hasta que entre la mano.

Las piedras del centro del río varían un poco más; unas desaparecen y otras son cubiertas por los arrastres.