Adarga antigua,
rocín flaco y
galgo corredor
No parece poco honor que en el gran libro de nuestra literatura ya apareciera él en las primeras lineas, aquellas que todo el mundo repite y de las que muchos jamás han pasado: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”.
No sé si los que hoy andamos por estas tierras mereceríamos el honor de aparecer en las andanzas de aquel caballero que en el peor de sus desvaríos jamás se hubiera soñado luchando contra los molinos de estas palabras que hemos aprendido de repente: la prima de riesgo, el rescate, los bonos preferenciales y no sé cuántas mandangas más, cada cual más penosa y cruel que la anterior.
Hoy dicen de esos mineros que luchan por su futuro en las carreteras y con las lámparas encendidas en las noches de la ciudad que “de casta le viene al galgo” pues así lucharon sus padres, así lucharon sus abuelos, así lucharon en Laciana, así lucharon en ‘las cuencas’ de Asturias, así pelearon en Gordón y Guardo...
No sé si a muchos más se les puede aplicar hoy la frase que “de casta le viene...” ¿De qué casta diremos que les viene a nuestros gobernantes y representantes si las minas echan la trapa?
De la casta del galgo, no, seguro.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/06/14/fotografia. html
rocín flaco y
galgo corredor
No parece poco honor que en el gran libro de nuestra literatura ya apareciera él en las primeras lineas, aquellas que todo el mundo repite y de las que muchos jamás han pasado: “En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor”.
No sé si los que hoy andamos por estas tierras mereceríamos el honor de aparecer en las andanzas de aquel caballero que en el peor de sus desvaríos jamás se hubiera soñado luchando contra los molinos de estas palabras que hemos aprendido de repente: la prima de riesgo, el rescate, los bonos preferenciales y no sé cuántas mandangas más, cada cual más penosa y cruel que la anterior.
Hoy dicen de esos mineros que luchan por su futuro en las carreteras y con las lámparas encendidas en las noches de la ciudad que “de casta le viene al galgo” pues así lucharon sus padres, así lucharon sus abuelos, así lucharon en Laciana, así lucharon en ‘las cuencas’ de Asturias, así pelearon en Gordón y Guardo...
No sé si a muchos más se les puede aplicar hoy la frase que “de casta le viene...” ¿De qué casta diremos que les viene a nuestros gobernantes y representantes si las minas echan la trapa?
De la casta del galgo, no, seguro.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/06/14/fotografia. html