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Mi abuelo se rodeaba de un cierto halo de misterio”
Rinde tributo a su ancestro en la novela ‘El cuervo cojo’
“El nombre de ‘El cuervo cojo’ tiene una historia sentimental y a la vez entrañable, apunta Goyo. Parte de mi abuelo Valentín que ya de muy mayor, con más de 80 años y sin apenas ver, se sentaba en una de las habitaciones de su casa donde tenía un pequeño árbolseco siempre lleno de pardales a los que daba migas de pan. Por la ventana abierta de su habitación entraban docenas de gorriones, que diariamente venían a visitarle para comer las migas de pan que les preparaba. Entre estos pájaros había uno muy especial, añade Goyo, era un cuervo al que le faltaba una pata. Cuando entraba en la habitación se armaba un gran revuelo con los otros pájaros y yo fui testigo junto con mis hijos de cómo ese ave de gran tamaño se posaba sobre el hombro de mi abuelo y comía el cuscurro de pan que él siempre le reservaba. Incluso en su frecuentes graznidosel pájaro decía “cuervo”, “cuervo”, repitiendo las palabras de mi abuelo. Yo le preguntaba por el tiempo que llevaba con él y me respondía que muchos años, más de 30. Tenía un hijo que también estaba cojo. Pues bien la historia de este cuervo se entremezcla con la del León abatido por las tropas nacionales, la represión, los fusilamientos y la tragedia de unas gentes que sin culpa alguna pagaron las consecuenciasde la sinrazón. Aunque jamás escuché a mi abuelo quejarse contra quienes lo maltrataron. En fin, una triste y real historia mezclada con ficción que se encuentra ya disponible, para quien tenga interés en esa época, en la librería Artemis”, concluye Goyo.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/05/11/vivir/goyo-alvar ez-barriales-mi-abuelo-se-rode aba-de-un-cierto-halo-de-miste rio-149080. htm
Mi abuelo se rodeaba de un cierto halo de misterio”
Rinde tributo a su ancestro en la novela ‘El cuervo cojo’
“El nombre de ‘El cuervo cojo’ tiene una historia sentimental y a la vez entrañable, apunta Goyo. Parte de mi abuelo Valentín que ya de muy mayor, con más de 80 años y sin apenas ver, se sentaba en una de las habitaciones de su casa donde tenía un pequeño árbolseco siempre lleno de pardales a los que daba migas de pan. Por la ventana abierta de su habitación entraban docenas de gorriones, que diariamente venían a visitarle para comer las migas de pan que les preparaba. Entre estos pájaros había uno muy especial, añade Goyo, era un cuervo al que le faltaba una pata. Cuando entraba en la habitación se armaba un gran revuelo con los otros pájaros y yo fui testigo junto con mis hijos de cómo ese ave de gran tamaño se posaba sobre el hombro de mi abuelo y comía el cuscurro de pan que él siempre le reservaba. Incluso en su frecuentes graznidosel pájaro decía “cuervo”, “cuervo”, repitiendo las palabras de mi abuelo. Yo le preguntaba por el tiempo que llevaba con él y me respondía que muchos años, más de 30. Tenía un hijo que también estaba cojo. Pues bien la historia de este cuervo se entremezcla con la del León abatido por las tropas nacionales, la represión, los fusilamientos y la tragedia de unas gentes que sin culpa alguna pagaron las consecuenciasde la sinrazón. Aunque jamás escuché a mi abuelo quejarse contra quienes lo maltrataron. En fin, una triste y real historia mezclada con ficción que se encuentra ya disponible, para quien tenga interés en esa época, en la librería Artemis”, concluye Goyo.
http://www. lacronicadeleon. es/2012/05/11/vivir/goyo-alvar ez-barriales-mi-abuelo-se-rode aba-de-un-cierto-halo-de-miste rio-149080. htm